Por: Elizabeth Otálvaro - Hacemos Memoria

El jueves 31 de mayo Orlando Pacheco llegó a Medellín a las 2:00 a.m., después de un viaje desde Puerto Nare, municipio ubicado a 223 kilómetros de la capital antioqueña, en la subregión del Magdalena Medio. Entre el recorrido en la flota municipal, la lancha para atravesar el río Magdalena y el bus que lo llevó hasta la ciudad, Pacheco tardó siete horas para llegar a la cita que tendría a las 8:00 a.m. con la Mesa Nacional de la Verdad en su capítulo departamental; como él, cerca de 80 líderes llegaron de las distintas subregiones de Antioquia a la reunión que tuvo como fin hacer confluir organizaciones y expresiones sociales para reflexionar acerca de los objetivos, mandatos y metodología de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad y la No Repetición.

Ver: Con taller regional, organizaciones de Antioquia preparan su participación en Comisión de la Verdad

Después de dos días de trabajo, los representantes de siete de las nueve subregiones de Antioquia: Valle de Aburrá, Magdalena Medio, Norte, Nordeste, Suroeste, Oriente y Occidente, identificaron los patrones del conflicto armado en sus territorios, reconocieron las iniciativas locales de memoria y reconciliación, y acordaron siete puntos que serán compartidos con la Comisión de la Verdad.

  1. Que se respalde el trabajo de la Comisión de la Verdad.
  2. Que se entienda la conexión entre la memoria y la verdad –a pesar de sus diferencias– para aproximarse al esclarecimiento de los hechos con ocasión del conflicto armado.
  3. Que los relatos de la Comisión de la Verdad trasciendan lo que pasó en los territorios y se concentren en responder dos preguntas: ¿por qué pasó? y ¿quiénes son los responsables?, allí debe haber claridades sobre la participación de la institucionalidad y los sectores político y económico en cada territorio.
  4. Que por parte de la Comisión de la Verdad se reconozcan las experiencias e iniciativas alrededor de la verdad y la memoria en los territorios.
  5. Que se construya un mecanismo de articulación de los procesos en las diferentes subregiones de Antioquia, de manera se tenga una interlocución directa con la Comisión de la Verdad.
  6. Que haya una especial atención en las violaciones a los Derechos Humanos y que la Comisión de la Verdad haga énfasis en las garantías de no repetición.
  7. Que se envíe a la Comisión de la Verdad las relatorías por subregiones que incluyen las recomendaciones de las distintas organizaciones.

Las expectativas más locales frente a la Comisión de la Verdad fueron compartidas por líderes de las sietes subregiones que participaron del taller en Medellín.

 

Las expectativas de los líderes

1Orlando Pacheco

Sindicato Único de Trabajadores de la Industria de los Materiales de la Construcción

Puerto Nare, Magdalena Medio

Lo que más solicitamos es que con prontitud y mucha agilidad se de un esclarecimiento de porqué se generó esa gran ola de violencia en nuestra región y quiénes fueron los que impulsaron esto. Nosotros identificamos que había muchos intereses económicos y de poder para controlar la zona del Magdalena Medio; primero que todo, estos intereses económicos se ocultaron y aprovecharon por los actores de violencia, como fueron los narcotraficantes, luego formaron grupos de justicia privada que utilizaron para eliminar  sectores que los asociaron con la subversión y el comunismo. Así asesinaron entre el 1986 y el 1995 un promedio de 38 dirigentes sindicales casi todos trabajadores de Cementos Nare, ahora Cementos Argos, Colcarburo y algunos simpatizantes de la Unión Patriótica.

2Gabriel Sánchez

Asociación Campesina del Norte de Antioquia

Anorí, Norte y Nordeste

Hay que concluir que el conflicto y toda la serie de asesinatos y desplazamientos tiene tres componentes: 1. El capricho político que ha habido en el Norte y el Nordeste de Antioquia; 2. La intensificación de lo militar en las regiones; 3. La presencia de los proyectos minero energéticos, con empresas como EPM y la multinacional Anglo Gold Ashanti. Definitivamente se deben investigar las operaciones militares  y los responsables de esos operativos militares; además, se deben investigar los actores políticos, las administraciones locales y departamentales. También, los proyectos económicos que hay ahora se deben investigar para esclarecer la verdad de los hechos.

3Martha Ligia Pulgarín

Corporación Subregional de Víctimas del Occidente Antioqueño,  Cosviocant

Liborina, Occidente

Queremos que la Comisión de la Verdad nos ayude a identificar a los responsables, para que  nosotros sanemos y podamos tener una verdadera reconciliación. Queremos saber qué ha pasado en la subregión con megaproyectos donde ha habido intereses de carácter político y económico, como lo fueron los intereses minero ambientales. También queremos saber dónde están nuestras hijas e hijos desaparecidos.

Estamos esperando, de verdad, que lleguen a las regiones, pero que convoquen a las organizaciones, no solo a la institucionalidad, que tienen otra verdad, sino a las víctimas realmente del conflicto armado.

4Raquel Mejía Álvarez

Reiniciar – Sobreviviente de la Unión Patriótica

Medellín, Valle de Aburrá

En el Valle de Aburrá nos reunimos los integrantes de Reiniciar, víctimas del genocidio de la Unión Patriótica, también el Movimiento Sindical con la representación de la Asociación Nacional de Funcionarios y Empleados de la Rama Judicial (Asonal Judicial) y de la Asociación de Institutores de Antioquia (Adida), la Ruta Pacífica por las Mujeres y concluimos que es fundamental esclarecer quiénes fueron los responsables de la persecución política sistemática de la que todos estos sectores fuimos víctimas en Medellín y su Área Metropolitana. Entonces, esperamos de la Comisión de la Verdad el esclarecimiento y no más impunidad para que haya verdad justicia y reparación.

5Hernán Darío Martínez

Reiniciar

Carmen de Viboral, Oriente antioqueño

En el Oriente antioqueño hubo persecuciones políticas, no se atacó solo al Movimiento Cívico del Oriente sino también al movimiento obrero, a los campesinos que fueron muy golpeados. En el Oriente la raíz del conflicto, a diferencia de otros territorios, es por presencia del Estado, porque estaba llegando con diferentes megaproyectos. De esa manera se visibiliza que el conflicto armado fue una herramienta más de despojo y desplazamiento. Por ejemplo, a partir de la autopista Medellín – Bogotá se produjo un alto índice de valorización catastral, empezaron a subir los impuestos y eso provocó desplazamiento.

Así que sería  bueno que se visibilizara la afectación que hubo al movimiento social que  estaba luchando por unas reivindicaciones generales para toda la comunidad, para todo un colectivo, porque al exterminar este movimiento social se frenaron un montón de procesos.

6Mabel Gómez

Comité Municipal de Reconciliación

Betania, Suroeste

En Betania y casi en todo el Suroeste, siempre se dijo que no pasaba nada. Esa antipatía se daba porque no encontrábamos apoyo del Estado y en esa situación de silencio patrocinada por el miedo, nadie quería hablar del asunto.

La Comisión ya sabe mucho y ellos mismo lo han vivido, pero no se puede decir lo mismo del Suroeste que de cualquier otra región. De la Comisión esperamos que nos den un parte de tranquilidad, que sepamos que de verdad ellos van a hacer todo lo posible por llegar lo más cerca a la verdad, porque sabemos que la verdad en sí misma es una utopía. También esperamos de ellos mucha mesura, que no se dejen intimidar por el Estado o por la sociedad civil que los va a presionar y que por favor investiguen a fondo al menos qué fue lo que pasó y por qué pasó.

MesaVerdad-4 (1)

La subregión de Urabá no estuvo presente en el encuentro, pero tuvo su propio taller regional en conjunto con el Bajo Atrato Chocano y Riosucio, con el objetivo de entender las particularidades, los ejes y los hilos de las responsabilidades del conflicto desde lo territorial, como lo explica Diego Herrera, director del IPC. Así, la única subregión que no tuvo participación fue la del Bajo Cauca, pues la crisis humanitaria que atraviesa, por motivo de la contingencia en el proyecto hidroeléctrico Hidroituango, impidió su asistencia al taller citado en Medellín.

El taller fue convocado por la Corporación Acción Humanitaria por la Convivencia y la Paz del Nordeste Antioqueño (Cahucopana), el Centro de Fe y Culturas, la Corporación Jurídica Libertad, la Corporación Región, la Escuela Nacional Sindical, el Instituto Popular de Capacitación, Memorias en Diálogo, la Mesa por la Verdad, Reiniciar – UP, la Ruta Pacífica de las Mujeres y Viva la Ciudadanía.

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