“Todo el que esté en
el programa Familias Guardabosques es considerado objetivo militar de las
Farc”, relató un líder campesino del corregimiento La Caucana, municipio de
Tarazá, Bajo Cauca Antioqueño, a donde llegaron hace ocho días cerca de 113
familias de por lo menos tres veredas de la región huyendo de las amenazas del
grupo guerrillero.
Organizaciones no gubernamentales de derechos
humanos en Antioquia poseen numerosos registros de ejecuciones extrajudiciales
ocurridos entre diciembre de 2003 y octubre de 2006, periodo en el cual el
general Oscar González Peña, nuevo comandante del Ejército Nacional, estuvo
como comandante de la IV
Brigada y de la Séptima División, ambas guarniciones militares
con sede en Medellín.
“Estamos aquí para solidarizarnos con su lucha, porque la
sentimos como nuestra”. Las palabras de Mirta Acuña de Baravalle, una de las
fundadoras del movimiento Madres de la
Plaza de Mayo de Argentina, sirvieron de aliento a los
familiares de víctimas de desaparición forzada que se dieron cita la noche del
martes 4 de noviembre en la cancha del barrio Eduardo Santos, comuna 13 de
Medellín.
El paso del ahora ex general Mario Montoya por la IV Brigada del
Ejército, con sede en Medellín y con jurisdicción en buena parte de los
departamentos de Antioquia y Chocó, dejó huellas funestas en contra de la
población civil.
Según testimonios recopilados por diversas organizaciones
defensoras de derechos humanos de Medellín, en los sectores conocidos como la
“arenera” y la “escombrera”, ubicados en la Comuna 13, estarían enterrados buena parte de las
víctimas que dejó la incursión paramilitar en esta zona de la ciudad en los
días posteriores de la retoma por parte del Estado durante la recordada
Operación Orión.