arrow Inicio Sbado 31 de Julio de 2010



Observatorio Electoral

Ecofondo


Seguridad: en el centro de debate para la Veeduría Cuidadana Imprimir Correo electrónico
10/08/08
Si en algo coinciden la Administración Municipal y las organizaciones no gubernamentales que integran la Veeduría Ciudadana al Plan de Desarrollo Medellín 2008-2011 es que en materia de seguridad y convivencia no bastan las medidas de orden coercitivo; es necesario promover una mayor participación ciudadana en la construcción de un modelo que garantice la tranquilidad de los habitantes de la capital antioqueña.

Sin embargo, existen marcadas diferencias en la forma en que ambos entes conciben lo que ha sido y será la política de seguridad de la ciudad.

 

Así quedó claro al término del segundo Diálogo Público, evento académico promovido por la Veeduría y que contó con la presencia de representantes de este ente de control ciudadano a la gestión pública y representantes de la Alcaldía de Medellín.

 

Durante el evento, realizado en la Casa Museo de Antioquia, representantes de ONG como el Instituto Popular de Capacitación (IPC), Viva la Ciudadanía y la Personería de Medellín, presentaron un balance general de lo que fue el Plan de Desarrollo 2004-2007 en materia de seguridad.

 

Si bien las instituciones destacaron la reducción significativa en el índice de homicidios y otras manifestaciones de violencia como los hurtos, el secuestro y las extorsiones, lo que a su vez incidió fuertemente en el aumento del grado de confianza de la ciudadanía en su Administración Municipal, también recalcaron que El Plan no cumplió con su tarea de desarticular estructuras armadas delincuenciales que operan en la ciudad.

 

No hay una definición clara sobre esas estructuras: para algunos son paramilitares, para otros son bandas emergentes, para otros simplemente bandas de delincuentes. Lo importante aquí es señalar que todavía se detecta esa presencia y está afectando seriamente la convivencia en los barrios”, señaló Patricia Fernández, presidenta de la Veeduría. 

 

Instituciones como el IPC fueron más allá en el análisis, al plantear que en la disminución de la criminalidad en Medellín durante el cuatrenio pasado confluyeron varios factores como el diseño de políticas públicas que motivaron en mayor medida la participación ciudadana y “pactos tácitos” entre la Administración Municipal y poderes ilegales.

 

Según Jesús Balbín, director del IPC, luego del traslado de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias don Berna, de la cárcel de Itagüí al penal de Combita, Boyacá, y de ahí a los Estados Unidos, se registra un alza sostenida en los homicidios, lo que refuerza la tesis de que don Berna, en su momento jefe máximo del Bloque Cacique Nutibara, logró contener a sus subalternos inmersos en un proceso de reinserción a la vida civil con la Alcaldía de Medellín.

 

El planteamiento fue reforzado por Fernández, al asegurar que la Alcaldía pasada administró un pacto celebrado entre el Gobierno nacional y los máximos jefes de las AUC, que a su vez permitió la desmovilización del Bloque Cacique Nutibara, pero que no se opuso a prácticas ilegales y a unos actores estructurales que hoy todavía persisten en la ciudad.

 

Eso que se dejó de hacer en el cuatrenio pasado, que a su vez es un acumulado histórico de Medellín, se ve reflejado ahora en los niveles de criminalidad”, agregó Fernández.

 

La participación ciudadana

La pregunta que movió parte del debate se centró en cómo enfrentar la criminalidad que vive la capital antioqueña. El director del IPC resumió lo que para muchos es el nuevo dilema de la ciudad.

 

Mientras existió un “patrón” en la ciudad, alguien con quien negociar, la criminalidad disminuyó, pero ahora que no lo hay, sube. El dilema está en si se negocia con un nuevo actor hegemónico o se fortalece la justicia para combatir la delincuencia”, afirmó Balbín.

 

Para la veeduría, el camino está en incentivar la participación ciudadana y en involucrar a todos los actores sociales, desde el empresariado antioqueño hasta la sociedad civil.

 

El Plan de Desarrollo 2008-2011 plantea un enfoque de seguridad integral, de convivencia ciudadana desde la seguridad. Eso sugiere una continuidad con las políticas en esta materia. Claro esta que aún no se pueden hacer balances del Plan, pero también cabe decir que una cosa son las políticas y otra la personalidad de los gobernantes y en eso Alonso le imprimirá un carácter distinto al de Fajardo. De eso podemos estar seguros”, añadió la presidenta de la Veeduría.

 

Carlos Andrés Pérez Múnera, subsecretario del Orden Civil de la Secretaría de Gobierno, indicó que el problema de seguridad de Medellín no es un asunto de ahora, sino que es una herencia histórica de varias décadas y que para erradicar este problema no bastan cuatro u ocho años.

 

El Alcalde (Alonso) Salazar ha sido realista y ha dicho que todavía tenemos problemas serios con las empresas criminales, sobre todo las dedicadas al narcotráfico, pero también ha sido claro en plantear la política de seguridad que necesita Medellín”, declaró Pérez Múnera.

 

Al respecto, el Subsecretario defendió la labor hecha por la Administración Anterior en materia de seguridad, calificando además como “irresponsable” la afirmación que hacen ciertos sectores de la sociedad sobre la celebración de “pactos tácitos” con los poderes ilegales.

 

Tenemos que dejar claro que la Administración Municipal, esta y la anterior, fueron y están siendo consecuentes con el Estado de Derecho y eso implica la no connivencia ni la complacencia con los estamentos ilegales ni las empresas criminales, para ningún fin”, sentenció.

 
 
© 2004 Instituto Popular de Capacitacin. Todos los derechos reservados.
Medelln - Colombia.
Implementacin
e-Lexia