Capital público para el latifundista, limosna para el desplazado
10/07/09
Por María Soledad Betancur
Betancur
Si el favoritismo por una tercera reelección del presidente Álvaro
Uribe, observado en las últimas encuestas que miden la intención de voto, tienen
algún asidero en la realidad, tendríamos que afirmar que en su agenda la
mayoría de los colombianos y colombianas piden mas riqueza para los grandes
propietarios de tierra y limosna para los desplazados; están más que conformes
con una universalización de los impuestos en los más pobres a través del IVA y
una focalización de los subsidios en los más ricos a través de programas como
el de Agro Ingreso Seguro (AIS).
Mientras el señor Lacouture Dangond con su esposa y sus tres hijos reciben
del programa AIS subsidios no reembolsables por 3.000 millones de pesos, una de
las familias desplazadas de Antioquia recibía en 2008 en promedio, vía el
programa Familias en Acción, 519 mil pesos (el año pasado 32.910 familias
desplazadas de Antioquia recibieron $17.084 millones). Esto es, los Lacouture Dangond
recibenel mismo valor que 5.779 familias
que han sido despojadas de sus tierras.
Los Vives Lacouture, que
según la revista cambio han recibido unos 5.000 millones, reciben un poco más
que lo que en 2008 recibieron las 9.924 familias de desplazados por el programa
Familias en Acción en todo el departamento del Cauca.
Si tomamos la cifra presentada
por María Jimena Duzán en su columna del 3 de octubre en la revista Semana,
donde afirma que “los finqueros ricos… han recibido subsidios por cerca de
174.000 millones de pesos”, esto significaría que recibieron32.785 millones de pesos mas de lo que
recibieron el total de familias desplazadas por recursos de familias en Acción
en Colombiaen 2008 (datos de Acción
Social).
Contrasta la historia
reciente de la familia Lacouture con la de Sandra Arcila, beneficiaria en
Sabanalarga del programa de Familias en Acción. Ella es viuda, tiene cuatro hijos
y en marzo de 2009 salió a protestar con otras 800 madres cabeza de familia
pues “en el ultimo pago que obtuvo en el ciclo 4, es decir en los meses de
julio y agosto tenia que recibir $190 mil y solo le dieron $100 mil”. (http://www.mineducación.gov/observatorio/1722/article-184195.html).
Es este el crudo mapa de
la política agraria del presidente Álvaro Uribe Vélez, que promueve una
sociedad de capataces, finqueros ricos capturadores de las rentas del Estado,
parásitos de los impuestos pagados por los pobres y la escasa clase media
colombiana, convirtiendo en pobreza todo el potencial de creación y riqueza de
los campesinos, promotor de una sociedad de ciudadanos siervos. Por ello hay
que poner sobre la mesa una agenda de inclusión social, una agenda de derechos,
una agenda de dignidad que le ponga freno a la política limosnera con la que se
compran votos.
Las ideas aquí planteadas no comprometen la opinión del
Instituto Popular de Capacitación (IPC), que las difunde dentro de su política
de pluralismo y libertad de expresión.